*Horrorteca*


Entrevista con el Vampiro (1994)

Primera adaptación de la famosa saga de novelas de Ann Rice, que pese a que suscitó un poco de polémica entre sus fans mas acérrimos, supo aguantar el tirón y Neil Jordan, fue capaz de ofrecer una buena película de vampiros, protagonizada por un cartel de lujo en el que encontramos a Brad Pitt, Tom Cruise, Antonio Banderas, Christian Slater y a una joven y prometedora Kirsten Dunst, que es de lo mejor.

En un ático de San Francisco, Daniel Molloy (Slater) y su grabadora, comienzan una peculiar entrevista a un extraño personaje llamado Louis (Pitt). Este, relatará los hechos que tuvieron lugar nada más y nada menos que 200 años antes, en 1971. Louis, tras la pérdida de su esposa e hijo, pierde la fe en la vida y planea acabar con su vida, pues ya nada tiene sentido para él. Todo cambia cuando conoce a Lestat (Cruise), que le ofrece un cambio. Una vida mejor, sin sufrimiento, sin dolor. Una vida eterna. Louis es mordido por Lestat y le convierte en lo mismo que él, un vampiro.

La vida de Louis no mejora. Detesta el ser en el que se ha convertido, en el que Lestat quiere convertirle y el odio hacia su creador, crece por momentos, pero tendrán que convivir juntos, pues se hacen cargo de una joven niña (Claudia, interpretada por Dunst)  a la que acaban de convertir en vampiro y de la que se sienten responsables. Aquí comenzará la lucha de Louis por hacer frente a la soberbia y caótica personalidad de Lestat, al destino de Claudia y al suyo propio.



La Cosa (1982)

Ahora que se avecina una precuela, era imposible no hablar de ella. Tarde o temprano, había que hablar de una de las películas de terror más completas jamás rodadas.
John Carpenter dirige esta película en 1982, que, lejos de ser un simple remake, tiene su historia original en la película “El Enigma de Otro Mundo” (The Thing) de 1952, película a la que Carpenter ya había demostrado su devoción en “Halloween”, donde se puede ver en una escena a unos niños viendo un fragmento de dicho film.

En una base polar norteamericana en La Antártida, un grupo de hombres ( y digo hombres, porque en el film no sale ni una sola mujer, razón por la que se le tachó de machista) investigadores, son alarmados por un helicóptero que persigue a un perro con la intención de acabar con él. El perro se refugia en la base y sus perseguidores, sin pensárselo, bajan a por el enfrentándose también al equipo de la estación, que no entiende lo que está pasando. Tras el tiroteo, los americanos descubren que se trata de miembros de una estación noruega, así que deciden ir a buscar la base en helicóptero. Lo que allí encuentran, a aparte de silencio, unas cintas de video y todo el equipo noruego muerto, no esclarecerá para nada sus dudas. Un enorme objeto, similar a una nave, ha sido hallado bajo la nieve y todo apunta a que algo viajaba en su interior. Algo que, al igual que la nave, no parece ser de este planeta.
A la vuelta, comprobarán la razón por la que el perro era perseguido y comenzará una auténtica guerra por sobrevivir, no solo a las duro frío polar, sino a una forma de vida alienígena, capaz de adoptar cualquier forma, incluida la humana, lo que provocará la desconfianza y temor de los compañeros, a lo cual también tendrán que hacer frente.

El mejor John Carpenter, el mejor Kurt Russell, un reparto de secundarios de lujo, la música de Ennio Morricone y unos efectos especiales de gala creados por Rob Bottin, que dejó a un lado el ordenador y creó unos animatronics y marionetas que a día de hoy siguen acojonando como el primer día, hacen de “La Cosa” una película indispensable para cualquiera que busque una cinta de terror con mayúsculas.



Terror en Amityville (1979)

Una noche en la mansión de Amityville, exactamente a las 3:15 de la mañana, uno de los hijos de la familia que vivía allí asesino a toda su familia con un arma. Según él, unas voces fueron las que se lo dijeron. Unas voces que provenían de la casa.
Precisamente por este hecho, años más tarde, la pareja formada por George Lutz (James Brolin) y su esposa Kathleen (Margot Kidder) deciden comprar la casa ya que por su fama nadie quiere vivir allí y el precio es muy bajo para una casa como esa.
La jugada, como todos sabemos, les va a salir muy cara, ya que el mal habita en esa casa y no dudará en hacer lo que sea para acabar con sus inquilinos, haciéndoles la vida imposible. En especial a George, que guarda un gran parecido con el asesino.
Con la ayuda del padre Delaney y una pareja de amigos, George hará uso de la poca cordura que le queda para esclarecer que es lo que está pasando allí.

Este film, basado en hechos reales, continuó y contribuyó en gran medida a la temática de las casas encantadas que  en los 80, se volvería a poner tan de moda. Las hay mas explicitas y con mejores efectos especiales, ya que Amytiville no juega precisamente con imágenes demasiado obvias, más bien deja intuir. Por una parte, esto mismo juega a su favor, ya que nos mantiene en tensión esperando ver que es lo que ocurre, que es lo que hay en la casa. Por otro lado, algunas compañeras de generación sin recurrir al gore ni a grandes efectos, nos muestran imágenes que consiguen perturbarnos mucho más que todo lo que podemos ver en Amityville. A Amytiville le siguieron un buen puñado de secuelas de las que solo podemos rescatar algunas escenas sueltas y un remake en 2005. Si  el guión de esta original ya se nos antojaba normalito, con algunas situaciones poco explicadas, el remake vuelve a pisar la misma piedra solo que lo “arregla” con todo lo explicito que le faltaba la de 1979.

Estamos ante un film con la etiqueta de clásico que no puede faltar, con dos conocidos actores como Brolin (famoso por la serie “Hotel” que aquí guarda un terrible parecido con Christian Bale) y la guapísima Margot Kidder (la original Lois Lane de “Superman”) se limita a lucir palmito ya que su actuación está bastante por debajo de lo visto en otros títulos.



La Tierra contra La Araña (1958)

Carol Flynn espera con ansia la llegada de su padre desde la ciudad. Preocupada, ella y su novio Mike deciden ir en su búsqueda. Por el camino, encuentran el coche del padre de la joven y más adelante, cerca de una cueva, restos de su ropa. Todo hace pensar a que el hombre debió pasar la noche allí, así que los dos jóvenes entran.
Una vez rastreada la cueva sin éxito, oyen un horrible gruñido (si, esta araña gruñe) que proviene de una gigantesca araña que ha vivido ahí en secreto durante todos estos años. Tras pedir ayuda, un equipo fumiga la cueva y acaba con la araña. Kingman, un reputado doctor, sugiere llevar al espécimen a la universidad para mostrarlo y así ocurre, pero lo que Kingman no sabe es que el gigantesco arácnido esta simplemente inconsciente y a punto de despertar.

Otro film de Bert I. Gordon, a quien ya hemos señalado detrás de la cámara en otras películas sin demasiada suerte, pero que en esta ocasión se supera bastante en algunos aspectos como los efectos especiales. No deja de ser un refrito de la genial “Tarantula” de Jack Arnold, con un aire algo más distendido gracias a sus jóvenes protagonistas (las actuaciones son tirando a malas, todo sea dicho), mezclada con algunos tintes de “King Kong” (la idea de llevarlo a la ciudad para mostrarlo, por ejemplo), que dan como resultado un producto correcto que cumple con el humilde cometido de entretener durante su escasa hora y cuarto de metraje.

Decir que podemos encontrar una versión más reciente del cartel, con las palabras añadidas “Earth Vs”, lo cual desconozco si es oficial o no, debido al pésimo resultado y que a la película también se la conoce simplemente como “La Araña”.



La Guerra del Monstruo Colosal (1958)

Sería injusto hablar de los films de terror que inundaron los años 50 y 60 y solo nombrar las grandes obras que pasaron a la historia, pues hay otra historia, que también sigue vigente y es recordada mas por cariño que por calidad. En este apartado nos encontramos con esta cinta.
“La Guerra del Monstruo Colosal”  es la secuela de “The Amazing Colossal Man”, un film dirigido un año antes por Bert I. Gordon, quien también realiza esta secuela.
Allí se nos cuenta como el Coronel Glen Manning sufre una extraña transformación, debido a unas pruebas nucleares en Arizona, que hacen que su cuerpo crezca de manera desproporcionada. Tras varios intentos de pararlo, finalmente el ejército pone fin a la pesadilla y  logra abatirlo. El gigante cuerpo de Manning cae al fondo de una presa de agua (¿sin vida?) mientras vemos el rótulo de “THE END” en nuestra pantalla.
Tras un largo tiempo de paz (aquí es donde empieza esta secuela), comienzan a desaparecer en México varios camiones de alimentos. Joyce Manning, la atormentada hermana del coronel que ya sufrió la ira de su hermano, cree que es obra de Glen y enseguida pone en marcha su búsqueda, confiando en que la bestia la reconocerá.
El coloso, ahora más inhumano que nunca, tanto mental como físicamente (debido a las heridas en la caída de la presa) se esconde en las montañas y tras ser capturado, se escapa nuevamente con sed de venganza contra todo lo que se cruce en su camino.

Con unas claras reminiscencias a King Kong, donde vemos a un gigante monstruo que en el fondo se nos antoja más victima que monstruo, encontramos esta película de facturación mas bien digna de las segundonas de turno, consigue de alguna manera entretener con alguna buena escena como la del autobús de los niños, o bien hacernos reír a veces, con sus rocambolescas escenas (esa jeringuilla gigante transportada entre dos personas…) o con algunos efectos especiales que dejan bastante que desear… En definitiva, para romanticones de la serie B.



La Mujer Avispa (1959)
05/02/2011, 15:16
Archivado en: 3. 1950 - 1960 | Etiquetas: , , , ,

Janice Starlin ha sido siempre la imagen de unos famosa firma de cosméticos de la cual también está al frente. El negocio comienza a caer en picado considerablemente en los últimos meses y el equipo de Janice, lo achaca a que los años no pasan en vano para ella y que su imagen ya no atrae al público  como lo hiciera en un principio.
Janice, desesperada, es visitada casualmente (demasiado casualmente) por el Dr. Zinthrop, un repudiado investigador que trabaja con avispas y que asegura tener el elixir de la juventud a partir de encinas de avispa, extraidas directamente de la reina avispa, las cuales explican su fortaleza y longevidad.
La joven acepta el trato y comienza con el experimento, el cual da buenos resultados, pero la espera es demasiado larga y empieza a acudir clandestinamente al laboratorio para inyectarse dosis mayores, lo que tendrá como consecuencia el fatídico fin que todos nos esperamos. Janice mutará en una avispa reina humana, ávida de sangre.

El nombre de Roger Corman casi siempre va ligado a entretenimiento y sobre todo a un aprovechamiento de los medios único, logrando buenos resultados con muy poco. En este caso, estamos ante una de esas ocasiones en que la formula no se cumple. El film comienza bien pero se va tornando un poco aburrido y muy (si es que bajo ese nombre no lo era ya) predecible, cosa que con la pésima caracterización de la actriz Susan Cabot como avispa (esas escenas en las que se aprecian los guantes del disfraz, cuando ataca a sus victimas al cuello) pues no se perdona.
De todas formas, la cinta hace una buena lectura en aquella época, hablamos de más de 50 años ya, de cómo afectaba la imagen en la sociedad, sobre todo la femenina, y de cómo el ser humano es capaz de hacer lo que sea con tal de conservar el buen ver, incluso a riesgo de tan fatales consecuencias.

Otra para los espectadores más nostálgicos.



El Pueblo de los Malditos (1995)

Después de una secuela bastante mediocre realizada en 1963, bajo el titulo “Los Hijos de los Malditos” (Children of the Damned), John Carpenten dirige en 1995 este remake, que no queda muy claro si es un encargo o realmente un deseo del director.
Y digo que no queda claro, porque no es precisamente lo mejor que hemos visto de este grande del terror, que aunque es capaz de lo peor (“Fantasmas de Marte”) también nos ha ofrecido clásicos indiscutibles y de gran calidad como “La Cosa”.
La historia, al menos su grueso, sigue intacta. Tras el extraño desfallecimiento de toda un pueblo, las mujeres queda embarazadas por alguna extraña razón, dando a luz a unos extraños seres con aspecto de niño, pero lejos de ser humanos. Muy superiores en inteligencia y desarrollo a cualquier persona viviente y además, con poderes capaces de leer la mente o controlar la voluntad de aquellos a quienes miran fijamente.

Carpenter, a nivel estético, en esta versión nos enseña todo lo que en la otra no se veía, sin tampoco ser demasiado morboso, no queda claro si por continuar con la estética o por falta de medios, ya que los efectos especiales tampoco es que brillen en sobremanera. De hecho, a un servidor le gusta más el efecto de los ojos de los niños en la original de 1960. También añade algunos cambios en el guion, como el rol del líder, ahora interpretado por una niña y también y más significativo, el hecho de que los niños tengan que ir emparejados, motivo por el que uno de ellos, parece no responder a los mismos impulsos que sus compañeros, ya que su pareja, muere al nacer.
TODO en este filme es inferior a su predecesora. Las actuaciones de Christopher Reeves y Christy Alley se antojan muy flojas, la calidad del film es más cercana a un telefilm de sobremesa y los niños no inquietan ni la mitad, en parte por esas pelucas que les dan un aire un tanto ridículo. Con todo esto, nos queda un filme muy menor de Carpenter, que incluyo aquí porque es innegable, que es la imagen más recordada, para aquellos que son de mi generación, de este pueblo de niños malditos.
Para quien que no teman al blanco y negro, mejor la original, si no, pues pasad el rato con este pequeño producto homenaje, hecho con más cariño (supongo) que calidad.



El Pueblo de los Malditos (1960)

Una mañana como otra cualquiera en el tranquilo pueblo de Midwich, se ve truncada por un extraño hecho: Todos los habitantes han caído desmayados durante horas sin razón alguna. En varias partes del mundo como Australia o Rusia. Los militares, tras comprobar el extraño suceso, cercan la zona, pero minutos después, la gente despierta con una sensación de frio y todo vuelve a la normalidad…aparentemente.
A los pocos días, el Dr.Gordon Zellaby recibe la feliz noticia de su mujer, de que van a tener un niño, pero lo extraño, es que no es la única mujer en el pueblo. Todas las mujeres del pueblo, quedan embarazadas en el mismo momento en el que desfallecieron, siendo “fecundadas” por alguna extraña e invisible presencia, que dará como resultado a unos niños inhumanos de pelo blanco, carentes de emociones y con poderes telepáticos, capaces de controlar al puebo y al mundo entero, lo cual no dudarán en hacerlo con tal de asegurar su procreación y existencia, la cual peligra.

Excelente film dirigido por Wolf Rilla y basado en la novela “The Midwich Cuckoos”. Me resulta complicado ser objetivo con el film, pues es uno de mis favoritos. La historia está muy bien hilada, los actores hacen una muy buena labor (sobre todo los niños) y el ritmo de la película, en sus escasos 75 minutos, la hacen una cinta muy entretenida.
Hay que destacar la infinidad de lecturas que se pueden hacer dentro del film, entre las que no pasa desapercibido el nazismo (una raza superior, todos iguales, pelo blanco) o la religión (mujeres que quedan embarazadas misteriosamente) y de manera abierta, queda la interpretación del origen de los niños, que no se sabe en ningún momento si son alienígenas, un paso adelante en la evolución o una mutación.
John Carpenter en 1995 dirigió un remake (del que hablaré más adelante) bastante inferior de estos niños de ojos brillantes que no llego al nivel de esta fantástica película, que desde aquí recomiendo totalmente.



El Fantasma de Frankenstein (1942)

Ygor, el inestimable ayudante del primer doctor Frankenstein (Henry) y creador de la criatura, se dirige junto con el monstruo al castillo de Wol Von Frankenstein, hijo de Henry, para que proteja a la creación de su padre, ante la inminente avalancha de vecinos dispuestos a acabar con él. Tras meditarlo, Wol Von Frankenstein decide diseccionar al monstruo para acabar con la pesadilla de una vez por todas, pero una aparición fantasmal de su padre, convence al doctor para que en lugar de destruirlo, simplemente cambie el cerebro por otro de una persona inteligente y pacífica. A pesar de renegar y ocultar su pasado, Von Frankenstein accede a realizar la operación.
Lo que el doctor no sabe, es que su ayudante llegara a un acuerdo con Ygor, para que sea su cerebro el que acabe en el cuerpo del monstruo, juntando así su inteligencia y su ansias de poder, con una fuerza física indestructible, creando así un autentico monstruo capaz de doblegar a quien se cruce en su camino.

Como ya vimos, con “El Hijo de Frankenstein” se cerraba el ciclo de Boris Karloff como el monstruo de Frankenstein, pero Universal, aún quería explotar más al personaje.
En esta ocasión, es Lon Chaney Jr. quien interpreta al monstruo, de manera bastante menos acertada que Karloff (opinión personal ya que hay quien opina lo contrario), y tenemos de nuevo a un Bela Lugosi como Ygor, haciendo un acertado y convincente papel, que le viene al pelo con ese cínico humor negro y esa sonrisa malévola.
Dentro de lo cabe, el film tiene buenos momentos y una historia con un desenlace bastante curioso, pero no deja de ser un producto menor, que dejaba entrever que el único interés que había en esta película, era la de exprimir el mito, usando como cebo a dos grandes como Chaney y Lugosi. Recomendable, que no imprescindible.



El Hombre Invisible Vuelve (1940)

Geoffrey Radcliffe está a punto de ser colgado de manera injusta por el asesinato de su hermano Michael, un asesinato que no cometió. Una vez en la cárcel, el mismo día de su ejecución, le visita Frank Griffin, hermano de Jack Griffin (el anterior hombre invisible) para despedirse de él, no si antes, dejarle el suero que le dará la invisibilidad.
Una vez fuera y con la ayuda de Griffin y su novia, Geoffrey intentará sacar a la luz lo que ocurrió realmente y que involucra al poderoso e influyente Richard Cobb como principal sospechoso en esta policiaca trama, para así limpiar su nombre y poner al verdadero asesino en su sitio, antes de que el Duocane (la droga de a invisibilidad) trastorne su personalidad, como lo hizo anteriormente con Jack, y le convierta en un ser sin escrúpulos ni moral, con ansias de apoderarse del mundo.

Secuela entretenida y más que correcta de la maravillosa película de 1933, que pese a no aportar ninguna novedad, al menos da algo de continuidad a la historia y como no, repite con John P. Fulton en los efectos especiales, que tan buenos resultados dieron en su momento y que en esta ocasión, son incluso mejores. Además, cuenta con la anecdótica presencia de Vincent Price, a quien no veremos el rostro sino al final de la película, justo en la última escena, cuando por sorpresa Griffin descubre el antídoto.
Sin ser una maravilla, es muy superior a otras secuelas (bastante mediocres) del hombre invisible en la pantalla, como fueron ”La mujer invisible” (1940), ”El espía invisible” (1942) y la más decente “La venganza del hombre invisible” (1944).




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